
Es tu historia. Lúcela con orgullo.
En San Miguel de Allende, Rafael Adón trabaja en la intersección de la materia, la memoria y la forma.
Somos una casa marcada por la tradición. Nuestra práctica se nutre de generaciones de artesanos que comprendieron que la verdadera artesanía no es decoración, sino disciplina: una atención al detalle que se mantiene a lo largo del tiempo.
Trabajamos principalmente con cuero, seleccionando pieles de primera calidad por su integridad, estructura y capacidad de evolución. Cada pieza se corta y confecciona a mano, prestando especial atención a la proporción, el equilibrio y la durabilidad.
Lo que creamos está pensado para ser usado y disfrutado.
HISTORIA Y PUNTADA
Story & Stitch es la forma en que damos significado a un objeto.
Comienza con la observación: cómo viven las personas, cómo trabajan y cómo transitan el día. Estudiamos hábitos, movimientos y necesidades antes de trazar una sola línea.
El diseño surge de esa comprensión. Cada proporción, cada costura y cada detalle cumple una función. Lo innecesario se elimina. Lo esencial permanece.
Después viene el trabajo de las manos. Utilizamos cueros excepcionales y una construcción precisa, guiados por la convicción de que la calidad no se encuentra en el exceso, sino en la atención.
De este proceso surgen piezas serenas, duraderas y con propósito, hechas para acompañar una vida entera.
Eso es Story & Stitch.


Rafael Adón está moldeado por un linaje de mujeres cuyo trabajo exigía oficio, disciplina y cuidado.
Por el lado materno, la bisabuela de Rafael, Doña Enriqueta Reyna, y su abuela, Enriqueta Bernal, trabajaban con botánicos, preparando remedios, fragancias y rituales cotidianos sustentados en generaciones de conocimiento indígena. Su entendimiento de las plantas era práctico y vivido: formaba parte de la salud, la vida diaria y la comunidad.
Por el lado paterno, su abuela, Nicolasa Pérez de Córdova, ejerció como costurera en Blythe, California. Confeccionaba prendas a la medida, precisas, duraderas y hechas para cumplir una función. Nada se desperdiciaba. Cada detalle tenía un propósito.
De estas mujeres heredamos una misma manera de entender el trabajo: respeto por los materiales, atención al oficio y la convicción de que los objetos útiles deben estar bien hechos.
Formado dentro de esa tradición, Rafael Córdova fundó Rafael Adón en Santa Bárbara, California, en 1999. El proyecto comenzó con formulaciones botánicas, inspiradas en los conocimientos y prácticas transmitidos por generaciones.
En 2012, ese trabajo se extendió al cuero. Aunque cambió el material, los principios permanecieron intactos: contención antes que exceso, función antes que ornamento y una artesanía medida por su permanencia, no por las tendencias.
Hoy, Rafael Adón continúa su labor en San Miguel de Allende, creando objetos informados por la herencia, hechos a mano y concebidos para perdurar.

NUESTRA HISTORIA






